Aprender español en Filipinas: una lengua con futuro y nuevas oportunidades
Entrevista con Alberto Gineste Llombart, jefe de estudios del Instituto Cervantes de Manila
Filipinas es un país asiático con una conexión especial con el español. Aunque el español dejó de formar parte del sistema educativo tras la llegada de la administración estadounidense, la huella de nuestra lengua sigue presente en la cultura, el vocabulario y, cada vez más, en el interés de nuevos estudiantes.
Para conocer mejor la situación actual del español en el país, hemos hablado con Alberto Gineste, jefe de estudios del Instituto Cervantes de Manila, uno de los centros de mayor tamaño de la red del Instituto Cervantes y un punto estratégico para la enseñanza del español en el Sudeste Asiático.
El centro de Manila tiene unas características particulares dentro de la red del Instituto Cervantes. Además de atender a un gran número de estudiantes en Filipinas, supervisa aulas y programas en otros países de la región.
Los estudiantes filipinos tienen, además, unas características que hacen especialmente interesante el aprendizaje del español. Gineste los describe como un público muy cariñoso, amable y respetuoso, pero también con una personalidad que él relaciona con cierta herencia cultural española y latinoamericana.
Para los estudiantes filipinos, el español cuenta con una ventaja de partida: la presencia de numerosas palabras de origen español en el filipino. Según explica Gineste, alrededor de un 20 % del vocabulario filipino tiene origen español.
El perfil del estudiante de español en Filipinas está muy relacionado con la utilidad práctica de la lengua. Uno de los principales motivos es el empleo. Filipinas se ha convertido en un importante centro de empresas de atención telefónica y servicios internacionales. Muchos filipinos tienen un nivel de inglés muy alto y el español puede convertirse en un valor añadido para acceder a determinadas oportunidades laborales.
Otro factor es la posibilidad de obtener la nacionalidad española para determinados ciudadanos filipinos, debido a los vínculos históricos entre ambos países. Para quienes siguen esta vía, alcanzar determinados niveles de español puede ser un objetivo concreto, especialmente el nivel A2.
También existe un grupo de estudiantes que llega a España a través de programas vinculados a la educación y que necesita adquirir conocimientos de español para desarrollar sus funciones en centros educativos.
Esta situación supone una oportunidad para los centros acreditados de enseñanza de español en España. Los estudiantes que reciben una primera formación en Filipinas pueden continuar posteriormente sus estudios en España, donde tienen la posibilidad de desarrollar sus competencias lingüísticas en un contexto de inmersión. Para las escuelas acreditadas, existe así un mercado potencial formado por estudiantes que ya tienen una primera aproximación al español y que buscan continuar su aprendizaje.
En un centro de las dimensiones del Instituto Cervantes de Manila, el reto no es solamente gestionar un volumen elevado de estudiantes, sino conseguir que ese crecimiento sea sostenible y esté respaldado por una enseñanza de calidad.
Al mismo tiempo, la expansión de programas dirigidos a niños y adolescentes puede ser clave para consolidar el futuro del español en el país.
En esta entrevista con Alberto Gineste hablamos sobre los estudiantes filipinos, el papel del español en el sistema educativo, las oportunidades para las escuelas españolas y los retos que plantea el crecimiento de nuestra lengua en Filipinas. Descubre más en www.fedele.org.
Puedes ver la entrevista completa en el siguiente vídeo:
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